En el mes de enero decido ponerme en manos de “supuestos” profesionales médicos para someterme a un tratamiento de fotodepilación láser en el centro CLINICA NUEVA ESTETICA de Madrid y acabo con quemaduras de segundo grado en labio mayor derecho vaginal y cara interna de glúteo derecho.
Únicamente les solicito la asistencia y abono de un profesional médico experto en dermatología ajeno a la Clínica puesto que el personal médico y entorno profesional de la Clínica ya no es de mi confianza y también justamente la devolución económica del tratamiento que yo he abonado en su totalidad del cual sólo he recibido dos sesiones, una de las cuales me produjo estas lesiones.
Se niegan a proporcionarme la asistencia y abono de un profesional dermatólogo ajeno a la Clínica porque según la Dirección Médica y Gerencia ellos disponen del suficiente “personal médico adecuado” y que me lo pague del importe total, que finalmente deciden abonarme, ya que primeramente quieren descontarme las sesiones recibidas de la cantidad a devolver.
El trato como cliente y desgraciadamente paciente en el cual me han convertido, ha sido realmente humillante, deshumanizado y vergonzoso. Teniendo que oír por parte de algún médico del Centro, que más bien ha dado muestras de parecer un abogado en lugar de médico, y por parte de Gerencia que yo he firmado una carta de consentimiento informativo en la cual esto podía suceder y que está contemplado en los efectos secundarios. En NINGUN MOMENTO la palabra QUEMADURA aparece en dicha carta y por supuesto comentado verbalmente por parte de la doctora que me ha atendido e informado salvo cuando se han producido.
El Centro estará en manos de “personal sanitario” pero desconfío totalmente de las señoritas auxiliares que según CLINICA NUEVA ESTETICA están debidamente “formadas” para intervenir en estos tratamientos. Y que no saben diferenciar una quemadura de una rojez o irritación una vez finalizada una sesión depilatoria y en la que su profesionalidad es totalmente responsabilidad del Centro.
Llevo más de quince días sin poder llevar una vida normal con dolencias físicas que se agudizan si camino, si me siento… y a parte de estas dolencias físicas, un daño anímico que me está repercutiendo en mi vida.
Sirva mi queja o carta como llamamiento a aquellas personas que deciden ponerse en manos de estas clínicas verdaderamente mercenarias que bajo el nombre o detrás de la publicidad de que son asistidas por profesionales médicos y que llevan a cabo tratamientos totalmente inofensivos para la piel e indoloros recurren en estas negligencias.
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